fuente: http://elpais.com/elpais/2014/05/06/planeta_futuro/1399398067_363586.html
Cada dos minutos muere una madre en el mundo. En esos 120 segundos, unos 25 niños fallecen antes de haber celebrado su quinto cumpleaños. En total, unas 800 mujeres y 18.000 menores mueren por causas evitables al día, según recoge el informe Estado Mundial de las Madres 2014 de Save the Children. Los datos reflejan que la comunidad internacional está lejos de lograr los Objetivos del Milenio de reducir en un 75% la mortalidad materna y en un 65% la infantil en 2015 respecto a los datos de 1990, pese a que se han producido avances positivos –ambos se han reducido un 47%–.
El reparto de la desgracia por la geografía planetaria es, además, muy desigual. En el mundo, la tasa de mortalidad descendió de 400 mujeres fallecidas a causa de la maternidad por cada 100.000 nacidos vivos en 1990 a 210 en 2010. Pero mientras que en España murió una de cada 12.000 en ese año, en Níger se dejaron la vida en el embarazo o el parto una de cada 23. La falta de acceso a una atención médica de calidad explica la elevada tasa de mortalidad materna en los países en desarrollo. En el mundo, 47 millones de mujeres dieron a luz sin asistencia especializada en 2011, alerta la ONU. Más de dos millones lo hacen completamente solas, la mayoría en África subsahariana –donde el 51% de los partos se producen sin ningún tipo de atención médica– y en el sureste asiático (41%), advertía Save the Children en un informe publicado el pasado febrero.
“Todavía tengo una deuda con el médico que me atendió en el parto de mi primer hijo. Para este embarazo acudiré a una partera tradicional porque ella acepta que le pague con un pollo en vez de dinero”, afirma una mujer embaraza congoleña en el documento elaborado por la ONG.
La esperanza de superar los cinco años también es muy dispar en función del país en el que se nazca. El 18,2% de los niños de Sierra Leona no alcanzarán esa edad, frente al 0,28 de los noruegos que morirán tempranamente. En 2012, la ONU calcula que murieron 6,6 millones de niños —casi la mitad (44%) eran recién nacidos que no superaron las primeras 24 horas —, en su mayoría por enfermedades prevenibles como la neumonía, la diarrea y la malaria. La desnutrición es, no obstante, uno de los principales factores que contribuye al 45% de las muertes de infantes.
Cada dos minutos muere una madre en el mundo. En esos 120 segundos, unos 25 niños fallecen antes de haber celebrado su quinto cumpleaños. En total, unas 800 mujeres y 18.000 menores mueren por causas evitables al día, según recoge el informe Estado Mundial de las Madres 2014 de Save the Children. Los datos reflejan que la comunidad internacional está lejos de lograr los Objetivos del Milenio de reducir en un 75% la mortalidad materna y en un 65% la infantil en 2015 respecto a los datos de 1990, pese a que se han producido avances positivos –ambos se han reducido un 47%–.
El reparto de la desgracia por la geografía planetaria es, además, muy desigual. En el mundo, la tasa de mortalidad descendió de 400 mujeres fallecidas a causa de la maternidad por cada 100.000 nacidos vivos en 1990 a 210 en 2010. Pero mientras que en España murió una de cada 12.000 en ese año, en Níger se dejaron la vida en el embarazo o el parto una de cada 23. La falta de acceso a una atención médica de calidad explica la elevada tasa de mortalidad materna en los países en desarrollo. En el mundo, 47 millones de mujeres dieron a luz sin asistencia especializada en 2011, alerta la ONU. Más de dos millones lo hacen completamente solas, la mayoría en África subsahariana –donde el 51% de los partos se producen sin ningún tipo de atención médica– y en el sureste asiático (41%), advertía Save the Children en un informe publicado el pasado febrero.
“Todavía tengo una deuda con el médico que me atendió en el parto de mi primer hijo. Para este embarazo acudiré a una partera tradicional porque ella acepta que le pague con un pollo en vez de dinero”, afirma una mujer embaraza congoleña en el documento elaborado por la ONG.
La esperanza de superar los cinco años también es muy dispar en función del país en el que se nazca. El 18,2% de los niños de Sierra Leona no alcanzarán esa edad, frente al 0,28 de los noruegos que morirán tempranamente. En 2012, la ONU calcula que murieron 6,6 millones de niños —casi la mitad (44%) eran recién nacidos que no superaron las primeras 24 horas —, en su mayoría por enfermedades prevenibles como la neumonía, la diarrea y la malaria. La desnutrición es, no obstante, uno de los principales factores que contribuye al 45% de las muertes de infantes.







