Dos niños vuelan una cometa entre montañas de basura. Sobre la imagen, una voz infantil cuenta, atropelladamente, que en el slum de Garib Nagar, en Bombay, es imposible repartir chocolate. La cría que habla se llama Rubina Ali y en 2008 se hizo famosa al obtener un papel en Slumdog Millionaire y al acudir, después, a la ceremonia de los Oscar para recoger las 8 estatuillas que ganó la película. Al acabar la gala, y corriendo peor suerte que el protagonista del filme de Danny Boyle, Rubina regresó al slum. Dos años después, en otoño de 2010, los españoles Manuel Fernández y Iosu López se adentraron en Garib Nagar para buscarla. El resultado es La alfombra roja, un corto documental que gana premios allí donde va y que ha sido preseleccionado en la presente edición de los Goya.
Yo vivía un poco obsesionado con el mundo Bollywood y me interesaba mucho conocer cómo eran las escuelas de niños actores allí –nos cuenta Manuel Fernández, realizador en el programa Cuarto Mileniosobre el origen de La alfombra roja–. Por aquel entonces, el codirector del corto, Josu López, era corresponsal en Nueva Delhi, así que se puso en contacto con escuelas de niños actores de Bollywood. Pero lo curioso es que no querían que entrásemos a grabar. Así que esa idea inicial, después de muchas conversaciones entre Iosu y yo, nos llevó a Slumdog Millionaire”. Los recuerdos difusos que conservaban sobre Rubina Ali –“nos acordábamos de que tras la gala de los Oscar había sido devuelta al slum y, que no sólo había sido olvidada allí sino que su padre había intentado venderla”– se fueron concretando a lo largo del proceso de documentación que precedió a la búsqueda de la niña. Finalmente, dieron con un libro francés sobre la vida de Rubina y la editorial les puso en contacto con uno de los traductores de la niña. Para entrevistarla tendrían que entrar en el slum de Garib Nagar.