1 abr. 2019

Una mujer de 61 años da a luz al bebé de su hijo en Estados Unidos

Cecile Eledge, una mujer de 61 años, se ha convertido en madre y abuela a la vez al dar a luz a la pequeña Uma, a la que gestó para ayudar a su hijo Matthew y a su marido, Elliot, a cumplir su sueño de ser padres. El caso de esta familia de Nebraska (Estados Unidos) ahonda en los dilemas éticos de los llamados vientres de alquiler o gestación subrogada, a los que se añaden, en este caso, la edad de la gestante. El bebé es fruto de un óvulo donado por la hermana de Elliot, que fue inseminado con el esperma de Matthew, y nació el pasado lunes.

"Si queréis que sea la gestante, lo haré en un santiamén", se ofreció Cecile hace dos años, cuando uno de sus tres hijos, Matthew, le contó sus planes de formar una familia, según cuentan en Buzzfeed.news. Matthew Eledge, de 32 años, y Elliot Dougherty, de 29, llevaban años ahorrando para el proceso, que calculan que les ha costado 40.000 dólares solo en la fecundación in vitro, más los gastos médicos del embarazo y el parto.
Lo que la pareja entendió inicialmente como una broma, se convirtió en realidad cuando empezaron a reunirse con especialistas en reproducción asistida para discutir las opciones que tenían. Matthew mencionó la oferta de su madre, y la médica, Carolyn Maud Doherty, lo consideró seriamente. Pese a ser una mujer ya posmenopáusica, Cecile siempre había sido, en palabras de su hijo, una fanática de la salud. El equipo del Hospital Metodista para Mujeres de Omaha, ciudad en la que reside el matrimonio, le hizo una serie de pruebas —citología, análisis de sangre, de colesterol, de estrés, mamografía, ecografía—, que mostraron que estaba lo suficientemente sana como para pasar un embarazo.
Los médicos le advirtieron de los riesgos asociados a su edad, que incluían problemas pulmonares, coágulos de sangre y una mayor probabilidad de que el parto acabase en cesárea. Sin embargo, Cecile se quedó embarazada al primer intento de transferencia de embrión, tuvo una gestación normal, aunque con más náuseas de lo que recuerda en sus embarazos previos, y dio a luz de forma natural.


21 feb. 2019

19 feb. 2019

Alarma en Reino Unido por el riesgo de "una generación suicida"

El número de jóvenes que se quitan la vida se ha duplicado en ocho años en las islas británicas
Los padres ponen el foco en las redes y el Gobierno decide publicar un libro blanco con propuestas para proteger a los menores de las referencias directas a las autolesiones
"No me cabe ninguna duda de que Instagram ayudó a matar a mi hija". Catorce meses después del suicidio de Molly Russell, de 14 años, su padre Ian ha decidido romper el silencio y lanzar su dedo acusador contra las redes sociales. Treinta familias, de otros tantos adolescentes que se quitaron la vida, se han sumado a la petición lanzada por Ian Russell desde la páginas de 'The Sunday Times', ante las inquietantes estadísticas: el número de suicidios de menores se ha duplicado en ocho años en el Reino Unido.
Molly Russell era una chica aparentemente normal, que nunca había dado mayores problemas a sus padres. Estudiaba en el Hatch End High School de Harrow, donde destacaba por su entusiasmo y su capacidad de iniciativa. Una noche cualquiera, en noviembre del 2017, acabó sus deberes, hizo la mochila y lo preparó todo para ir al instituto. Cuando sus padres abrieron la puerta de su dormitorio a la mañana siguiente, se la encontraron muerta junto a una nota que decía: "Lo siento. Es culpa mía".

Igual te interesa

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...